El país ahora tiene ocho proyectos de CDM (Mecanismo para un Desarrollo Limpio), tres de los cuales están en el sector de energía. Estas iniciativas pioneras proporcionan información muy necesaria para el desarrollo adicional de los recursos energéticos no convencionales en la nación.

La creciente confianza en las fuentes de energía renovables en Colombia lleva varias ventajas. El uso de estos recursos podría contribuir a una trayectoria baja del desarrollo del carbón, reducir las vulnerabilidades asociadas a escasez del recurso (incluyendo el abastecimiento de agua durante períodos de sequía), consolidar la resistencia del sector de la energía a los choques del futuro (pérdida de recursos o impactos e la variabilidad del clima), maximizar la combinación de riesgo/retorno de las listas de inversión por la diversificación de inversiones de energía, maximizar los beneficios de las exportaciones de carbón y reducir el impacto de las importaciones de aceite, y proporcionar una fuente doméstica de trabajos y de entradas.

La internalización del daño del cambio del clima, con la consideración del valor de la reducción de emisiones, bajo panoramas actuales extensamente aceptados, da lugar a una mejora considerable en la competitividad de las opciones de energía renovables en Colombia (viento, poder hidroeléctrico a filo de agua, y usar un proxy, un híbrido solar). Si las exterioridades locales - determinadas en la orden de US$1.36/megawatt hora (MWh) - y las exterioridades globales - determinadas en US$8.25/MWh – se internan en el sistema regulador basado en el mercado existente en Colombia, las fuentes renovables de energía aumentarían su competitividad relativa con el combustible fósil y otras tecnologías de carbón.

Dada la gran dotación de viento en Colombia, el poder hidroeléctrico a filo de agua, y los recursos solares, estos resultados destacan la necesidad de tratar barreras a la entrada de las energías renovables en el país. Estos recursos constituyen una reserva estratégica para las futuras necesidades energéticas de la nación que necesitan ser desarrolladas en la etapa más temprana posible.

Sin embargo la entrada de los recursos de energía renovables hace frente a barreras substanciales. La resistencia actual del sector de la energía beneficiaría bastante desde un comprensivo esfuerzo de tratar estas barreras, en el proceso permitiendo que los recursos energéticos no convencionales desempeñen un papel significativo en el futuro de la energía de Colombia.